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18 septiembre 2024

El gato blanco colinegro

Pasear de noche es uno de esos pequeños placeres que está al alcance de cualquiera. Si es al lado del mar aumenta sobremanera el grado de satisfacción. Hoy, no ha podido ser, del susurro del mar que tanto me complace he pasado al canto de algún grillo entre arbustos bajos de un entorno natural. No está mal.
El recorrido de esta noche ha destacado por el silencio, la quietud, una luna llena que aparecía y desaparecía entre suspiros de nubes y la compañía de un gato blanco colinegro con el que, casi sin quererlo, entre las sombras de la noche, ha venido a sumar otra conexión fugaz de un ser vivo que ha pasado conmigo solo unos minutos de mi existencia.
¿Volveré a ver este gato ensabanado de cola negra? No lo sé...
Ramón Alfil

Foto: Ramón Alfil. 
Corresponde a un momento del paseo nocturno.

30 diciembre 2022

¿Y eso para qué?

"El pescador y el empresario"... Cuento o fábula de origen desconocido, aunque predomina la opción de su procedencia brasileña.

Poco más de tres minutos de lectura son suficientes para impulsarnos a reflexionar sobre la ambición, las necesidades y qué es lo prioritario en nuestras vidas.

Dependiendo de lo que uno precise será más o menos esclavo de su existencia, aunque siempre podrá elegir la cantidad de su tiempo que quiere hipotecar.

Un humilde pescador que preguntaba siempre con un "¿y eso para qué?..." hace ver a un próspero empresario que es él quien lleva el traje a rayas y bolas de hierro encadenadas al pie porque busca más de lo que realmente basta.


29 marzo 2022

¡Viajeros y ‘nomófobos’ al tren!

Don Emiliano siempre fue un profesor adelantado al ritmo que marcaba la vida de aquellos felices 70, pero fue dejando la cabeza del pelotón poco a poco con los años, con ese tiempo que nos pasa factura sin distinción de reyes, nobles o vasallos. Entrados de lleno en el siglo XXI el “Tourmalet” tecnológico iba pesando cada vez más en su cuerpo, del reloj digital Casio pasamos todos a pasos agigantados, en pocos abriles, a casi poder ir a tomar café a Marte.
Don Emiliano luce hoy pelo y barba blanca como túnica física de maduración y, a la vez, de experiencia y solera en un hombre que siempre fue honrado, generoso, sincero y leal.
Don Emiliano vino ayer a visitarme en tren; fui de sus primeros alumnos en aquellos 70, lo que da a entender que también estoy en una etapa en la que empieza lo mejor de lo peor, digan lo que digan…
Don Emiliano se mostraba indignado porque en su vagón todos los pasajeros iban enganchados a sus teléfonos móviles con la típica postura de cabeza caída hacia adelante, todos excepto él que disfrutaba del paisaje de naranjos en flor que la ventanilla le brindaba y una señorita bien vestida con una camisa a rayas que leía un libro, tan estática que si no llega a ser por el movimiento de sus dedos al pasar las hojas, el profesor hubiera pensado que era una alucinación.
Don Emiliano estaba acostumbrado a aquellos trenes borregueros en los que la gente miraba por la ventanilla, leía un libro o un periódico, se comía un bocadillo de tortilla fría, se daba teta a un bebé o, simplemente, se ponía a charlar con el vecino.
Cuando le pregunté a Don Emiliano quiénes eran los excéntricos del vagón, si él y la señorita de la camisa a rayas o el resto de pasajeros, no supo contestarme quién iba contra dirección. Yo sí que lo sabía…
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor...

Post scriptum | “La nomofobia (non-mobile-phone-phobia) puede entenderse como un miedo o ansiedad extrema de carácter irracional que se origina cuando la persona permanece durante un período de tiempo sin poder usar su teléfono móvil”.

Imagen: Compartimento C, coche 293 (1938), de Edward Hopper.

20 noviembre 2021

Sin ansia de reconocimiento

Tuve en un tiempo un maestro que hoy es mi amigo, eventualidad que se ha robustecido con los años. Aprendo más de él como amigo que como maestro y no porque fuera peor docente que compañero, sino porque la sazón de mi entendimiento ha mejorado mucho desde mi época juvenil a hoy.
Ha sido profeta en su tierra, casi sin quererlo porque, como me ha comentado más de una vez, no puso la mano ni el culo. Es un caso poco común que alguien con carencia de ansia de reconocimiento llegue a ser un peso pesado en su pueblo natal.
Hoy disfruta con dignidad contemplando la vida desde una atalaya distanciada de la incertidumbre que rodea al ser humano y alejado del mundanal ruido en una gran urbe, por incongruente que parezca.
Atrás quedan los pueblos que empobrecen y envilecen porque están llenos de vanidad de vanidades, atrás queda el absurdo del placer mundano de ser reconocido y atrás quedan los pensamientos de un sábado otoñal como hoy.
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor...

Foto: Jeune homme à sa fenêtre, obra de Gustave Caillebotte (1848 - 1894)

07 noviembre 2021

Flores secas

Acumulaba sueños que convertía en versos que nadie publicó, que guardaba en el cajón de la cómoda y que el día de su desaparición voluntaria dejó olvidados voluntariamente, como bien decía en su carta de despedida.
Han pasado ya dos años, seis meses y cuatro días desde que encontré aquél sobre apoyado en el jarrón con seis rosas que daba la bienvenida en el aparador de la entrada al 2º B de la Calle del Pez, 9. Fue mi primera visita a Madrid y la primera vez en que todos mis sentidos se inundaron de tristeza nada más poner el pie en una casa.
A día de hoy sigo haciéndome dos preguntas, la primera ¿dónde está Javier? y la segunda ¿dejó toda su amargura en aquel piso o solo dejó la que no cabía en su equipaje?
En esta historia hay trece palabras, que ya son tan parte de mi, como el recuerdo del olor a humedad y flores secas que abordaron mi pituitaria mientras abría el sobre y leía la voz de Javier…

“No me busquéis,
necesito encontrarme,
escribir una nueva página,
provocar mi definitivo desarme”
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

27 octubre 2021

Guerra íntima


Se declaró una guerra, mientras compartían un manojo de intimidades, mesas con velas que iluminaban sonrisas, sábanas que desnudaban el alma, y cuatro mentiras piadosas que jugaban al escondite con el pasado.
La batalla enfrentaba la insidia de un ayer todavía en la retina, con la improbable posibilidad de reincidencia, de un déjà vu que desarmara la fortuna de un presente que no contempla la felonía.
Solo un hombre en la batalla, con la firme convicción de que la única verdad de esa guerra es que solo puede haber un vencedor o un vencido.
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

17 septiembre 2021

Palabras abandonadas

El desánimo se había empadronado en aquel corazón, que tras varias reanimaciones parecía no tener ganas de seguir librando batallas. Y es que poco a poco, había preferido acompañarse de la soledad y dejar que el tiempo fuera diluyendo en la monotonía aquella intención que había convertido en luz una amalgama de propósitos apagados y escondidos entre el polvo de la apatía.
No sabía poner fecha al momento en el que todo comenzó a desmoronarse, no recordaba cuando aceptó la pasividad, como detonante de un desahucio que nadie pudo prever. Solo era consciente de que en lo más profundo, algo se estaba apagando y que la tristeza no llegaba a consolidar lágrimas de desahogo y si, un desinterés que poco a poco emergía para hacer sombra a los recuerdos almacenados en el cajón del amor incondicional.
Desatendió sus relaciones sociales, prescindió de sus santuarios, abandonó las palabras, se quedó a solas con sus mudas reflexiones y pensamientos. Esquivo y huraño, fue construyendo una vida sin afectos llena de instantes insípidos, melancólicas jornadas y angustiosas noches en las que vertiginosamente se fueron muriendo sus ganas de vivir.
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

25 agosto 2021

Perdiéndolo todo



Esa tarde comenzó bebió un poco de su orgullo, de sus celos y antes de tocar fondo pegó unos tragos de la poca moralidad de la que hacía gala, y gritó libertad, creyendo que el falso estado de ánimo provocado por la embriaguez, le convertía en la persona que quería ser.
El primer tropezón al ir al baño le hizo sospechar que no todo era tan real, de camino de vuelta a la terraza se saltó un escalón que le removió todo el chasis, pero el golpe definitivo a su arrogancia, se lo dio Natalia cuando, poniéndole la mano en el pecho rechazó un beso directo a los labios, que pretendía ser el regalo con la que el macho ibérico marcaba a cada una de las piezas de su rebaño.
Esa tarde comenzó a perder y hoy no tiene con quien beber.
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

27 junio 2021

Vida contradicción


Si se atreviera sería un cobarde. Eso pensó muchas veces, mientras cada lágrima era un dolor y cada segundo de respiración una pasión.
El ahora era un momento especial que sugería otro día y así se fueron quemando las hojas de un calendario que no tenía intención de encontrar una fecha que pusiera fin a lo que parecían ser principios eternamente equívocos.
Quizás no se la mejor opción, esa de vivir en un mundo inacabado con la única certeza de que hoy puede verse abocado a atreverse, pero es su decisión, mientras busca entre desacuerdos, contradicciones y concupiscencia, la forma de excarcelar definitivamente a un amor con la condicional.
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

27 mayo 2021

¿Cómo estás?


No quedaba leche en la nevera. Eran tan pocas las ganas de todo, que el olvido acabó convirtiéndose en el mejor amigo del futuro. Esa dejadez que se va apoderando de quienes no encuentran motivos para sonreír, estaba demacrando sus rasgos, convirtiendo su cara en un espejismo de aquella belleza que llamaba la atención de los más glamurosos objetivos. La extrema falta de interés por querer, incluso estaba arrastrando su carisma hacia el más profundo ostracismo.
Pero esa mañana quiso llenar la nevera, y descubrió en los pasillos del super, algo más que cerveza de marca blanca, cacahuetes y patatas fritas… recuperó su pasado, al reencontrar con la mirada a Reme, su compañera de pupitre e íntima amiga en el instituto, que hacía poco más de un año, había tenido que ver desde la terraza como su yerno asesinaba a su hija.
Al llegar a casa, dejó la compra en la cocina, guardó los productos congelados, recuperó del cajón de la mesita de noche una pequeña agenda de páginas amarilleadas por el tiempo y medio sueltas, descolgadas, se acomodó en el sofá, y cogió el móvil… y a los pocos segundos se iluminó…
-Hola Carlos, qué ilusión tu llamada ¿Cómo estás?
-Bien.
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

06 mayo 2021

Dos revólveres enfrentados

Así son las guerras de la humanidad...


A cada uno de los dos le dieron un revólver. Los pusieron de frente, separados a una distancia considerable. El que lograra matar a su oponente cobraría un buen fajo de billetes. El primero que disparase tenía dos opciones: abatir a su contrincante y ganar el dinero pactado o fallar y hacer que el opuesto adelantara cinco pasos y esperar su disparo. Así sucesivamente hasta que uno de los dos muriera.
Ninguno se atrevía a ser el primero. Hubo mucha tensión. Todos estaban atentos hasta que uno, con dolor en el alma, tiró a dar. La pistola falló y no hubo descarga. El otro, sonriendo, avanzó los pasos convenidos y, apuntando, disparó sin temores. La pistola tampoco funcionó. Extrañados, miraron hacia los organizadores. Ninguno entendía por qué algunos de ellos estaban brincando de alegría.
Les habían dado unas pistolas sin balas. Aquella era una simple tarde de apuestas en la que ganaría el que adivinase cuál de los dos apretaría el gatillo primero. Así son las guerras de la humanidad. Los que más beneficios han sacado nunca han sido los que han tenido que empuñar las armas.
Luis Alberto Serrano

* Luis Alberto Serrano es colaborador de El Ateneo de los Amigos de Larra. Su espacio aquí.
* Luis Alberto Serrano (@luisalserrano ) es autor del blog "Desde mi propia luna".

Cadena de lecturas y espacios

04 mayo 2021

Notas


La tarde consumió sus horas, entre vasos vacíos y las cuerdas de una Ibáñez que pedía libertad. Con las luces apagadas y el micro en off su voz susurraba al compás de un tímido contoneo de cadera, aquella triste y bella canción. No hubo ni un solo eco que no suspirara por cada nota, no hubo ni un solo cliente que no aplaudiera con todo el alma, cuando finalizó con lágrimas en los ojos la desgarradora historia del pianista, que Billy Joel escribió y jamás logró superar.
Poco a poco el vació fue tomando cuerpo en aquel café y Sofía se apresuró a cargar las cámaras de cerveza, cerrar la persiana y correr a casa, donde esperaba su madre con Julia, la pequeña que nació de un sueño, en los bises de su último concierto como solista al frente de un laureado grupo de pop.
Esa noche, solo en casa, con la penúltima en la mano recordé todos sus números uno en las listas de éxito de los 90, rebusqué en el mueble del comedor y encontré su primer EP, tenía tanto polvo como calidad, encendí el tocadiscos, puse la aguja con más suavidad de destreza sobre la primera pista y bailé cerrando los ojos, sabiendo que mañana la magia de Sofía, volvería a estar escondida tras la barra del Review Café.
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

21 abril 2021

Sin plomo


Una sola bala sería suficiente para acabar con todo, pero desechó el plomo como opción para matar una vida de desilusiones y escogió un olor de su infancia para recuperar sentimientos nudistas y anhelos que exploran y conquistan con desinteresada candidez, cada hoja del calendario.
De aquel duelo inicial, la víctima al final fue la muerte anunciada, que peregrinó sin sombra largo tiempo, hasta que las ganas de vivir se cansaron de cumplir sueños y años.

Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

12 febrero 2021

Luces

Le gustaba asomarse al patio interior y ver las luces encendidas de sus vecinos. Ella imaginaba las vidas de cada piso, todas felices, llenas de sonrisas, besos, problemas a resolver y obstáculos que superar juntos, todas le parecían mejores que la suya, y en realidad lo eran, incluso la de aquella familia que no tenía para pagar la luz, ella lo sabía, sin conocerlos, sin haberlo escuchado en un cotilleo de rellano, ella lo sabía porque en cuanto comenzaba a oscurecer, las velas encendidas, daban un brillo especial a aquella vivienda, que se llenaba de sombras que más que pasear de un lado a otro, parecía que bailaban.
Ella tenía pánico a la oscuridad y él a base de golpes, estaba consiguiendo apagar su vida, sin que ella tuviera la fuerza suficiente para marcar el 016.

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

29 enero 2021

Se van los suspiros

Elegir una vida sin filtros tiene sus peligros.

De las ganas de vivir la vida loca al autoconfinamiento, de la negación al arrepentimiento, de la crítica al estado crítico y todo en un suspiro, ese que dejé de escuchar, cuando mi hermano se fue a volar cometas más allá del aquí y ahora.
Vuelan las sonrisas que dibujan un rastro de recuerdos, vuelan los sueños, los encuentros y las excusas. Mientras con los pies en la tierra, se ve como la muerte tiene que crear franquicias, para poder atender sin esperas, los daños colaterales de la inconsciencia.
Alberto García Santiago

* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".

09 enero 2021

Como estrella fugaz


Una mañana se levantó y se hizo un propósito que veinte años después todavía cumple. Ya no recuerda que le motivó a hacerlo, todo fue tan de repente, que no tuvo tiempo de arrepentirse.

Aquel cigarro irreemplazable que se fumaba antes de despertarse, cayó en el olvido como si se tratase de una estrella fugaz de la televisión.
Alberto García Santiago


* Alberto García Santiago es colaborador en el Ateneo. Su espacio, 
aquí.

Alberto García Santiago es autor del blog "Combatiente literal".


06 enero 2021

Mi última noche de Reyes

 

"En mi casa no había para más y Sus Majestades nunca dejaban juguetes en las casas de los pobres, algo que nunca entendí hasta tener uso de razón"

VOZ: J.M.O.