Como soy un error del sistema, no tengo redes sociales.
Sus artículos en El Seis Doble | Su estela en este ateneo
La cultura no avanza a golpes de ruido, sino a pequeños destellos de atención.
Un libro abierto, una melodía suave, una frase que nos obliga a detenernos: ahí empieza siempre la verdadera revolución.
No en la prisa, sino en la pausa.
No en el grito, sino en la mirada que se afina.
Ismael A.
REFERENCIAS
Fotografía: Dariusz Sankowski. Libre de derechos.
Es un cofre lleno de oro que nos
hace sentir que ya vale la pena el día que uno va a pasar. Gracias.
Ramón Alfil
Los seres humanos hemos ido recogiendo desde el inicio de los tiempos todo el jugo que nos han ido dejando pueblos y civilizaciones como el antiguo Egipto, Mesopotamia, Grecia, la era bizantina, Roma… Hemos pisado la Luna, la tecnología nos ha llevado a lo que no hace mucho era impensable, la ciencia no ha dejado de alumbrar inventos de notabilísima importancia y ahora, ahora que todo parecía en su sitio, todo bien colocadito, bien encajado como las piezas de un puzzle para vivir en un mundo de bienestar nos llegan la COVID, el virus del mono, guerras, sequias, amenazas nucleares, atentados, remembranzas de viejos conflictos, desastres naturales, plásticos en el mar, un cambio climático que discurre presuroso…
Son muchos mazazos seguidos a la condición y
requisitos de una normal existencia que unidos a la estupidez humana, cada vez enquistada,
hace que nos preguntemos qué le está pasando a la humanidad. Igual nos estamos
extinguiendo solitos, sin la ayuda de nadie. El tiempo dirá.
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor
Si aprendemos a actuar un poco más lentamente encontraremos un camino hacia la plenitud.
Hay que domesticar la zozobra interior.
Si no nos miramos no nos conocemos. Hay que saber estar con uno mismo.
Lo que más necesitamos es descansar, si no estamos descansados no podemos disfrutar.
El miedo al disfrute es el hijo del miedo a la libertad.
Disfrutar es comulgar con la realidad.
¿Qué hacer? No hacer...
El silencio es la escucha del sonido del mundo.
El verdadero desafío es aprender a escuchar sin cargar la situación intelectual o emocionalmente.
Escuchar es quitarse de enmedio uno mismo.
El dolor es nuestro principal maestro.
La felicidad no se consigue sin un cultivo de uno mismo.
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| Foto: Gaimard (libre de derechos) |
Sea cual sea la etapa de la vida en la que nos encontremos en este momento, al final vamos a tener que enfrentarnos al día en que caiga el telón. Atentamente... Steve Jobs.
Excavada en la tierra, esculpida o grabada en
piedra, en forma de nicho o en una simple urna, una tumba es el último lugar en
el que acaban reposando los restos de muchas personas. Es el punto físico de
llegada del camino de la vida, un destino en el que quedan huesos, cenizas o nada…
¿Porque de una persona sin alma y sin vida qué queda aparte de la inexistencia?
Eso, restos, ¡nada!
No obstante el lúgubre hechizo de las tumbas nos
hacen sentir que no hay ausencia, que al menos allí hay algún resto de lo que
un día fue un hombre o una mujer y que duerme en ese altar, descansa allí en
paz.
Observar con minuciosidad una tumba es como
mirar al infinito y dejar que vuele la imaginación hasta los confines de la
vida y de la muerte, como si de dos territorios se tratara.
Como dijo el maestro Larra, no venir a este
mundo a ser un álamo más en una alameda es seguir viviendo aunque se esté
encerrado en un sepulcro. La inmortalidad se consigue cuando se ha hecho algo
tan grande en vida que provoca que la gente nunca se olvide de ese ser por
muchos siglos que pasen.
Iniciamos hoy la sección “La tumba de los
inmortales” con la intención de que esas sepulturas sean un hilo entre la vida,
la nada y la inmortalidad y, sobre todo, con el propósito de que ese hilo no se
rompa. ¿Dispuestos?
Ramón
Alfil
Era necesario y de obligado cumplimiento que en “El Ateneo de los Amigos de Larra” levantáramos el telón de este serial con el maestro, nuestro líder.