Traduce cualquier entrada a tu idioma

Mostrando entradas con la etiqueta Naipes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Naipes. Mostrar todas las entradas

26 agosto 2026

Juan Carlos Ruiz: "Tamariz fue el mago que convirtió los naipes en pura emoción"

El Museo del Naipe de Oropesa del Mar (Castellón) es hoy una de las instituciones más singulares dedicadas a la historia de los naipes. Su colección reúne miles de barajas de cartas procedentes de distintos países, épocas y estilos, y permite recorrer cómo el naipe ha sido, a la vez, objeto de arte, herramienta de juego y soporte de cultura popular. En este contexto, el museo se ha convertido en un punto de referencia para investigadores, coleccionistas y aficionados que buscan comprender la evolución del diseño, la simbología y la fabricación de las barajas.

La reciente muerte de Juan Tamariz (1942-2026), figura decisiva en la magia española, invita a mirar el mundo del naipe desde una perspectiva más amplia: no solo como instrumento técni.co del ilusionismo, sino como pieza histórica con un lenguaje propio. Por ese motivo entrevisto a Juan Carlos Ruiz, gerente del museo y profundo conocedor del naipe como objeto cultural. Su experiencia permite situar la obra de Tamariz dentro de una tradición que va mucho más allá del escenario: la tradición del naipe como vehículo de creatividad, ingenio y memoria.

¿Qué lugar ocupa la magia dentro de la historia del naipe?
La magia ha sido la conductora para que un número muy elevado de personas se adentre en el conocimiento de la historia del naipe.

¿Qué es lo primero que te viene a la memoria cuando piensas en Juan Tamariz?
Juan Tamariz cambió el patrón que teníamos de los magos, la mayoría de ellos iban vestidos con smoking y pajarita y la forma de actuar en público era muy educada y con rostro serio. Reformó todas las directrices de la época, vestido con vaqueros, con melena larga, con sombrero y chaleco y cada vez que realizaba un truco, gritaba y ficticiamente tocaba un violín con sus brazos; es decir, era aparentemente un desenfadado, pero era un gran artista haciendo magia.

18 agosto 2026

Juan Tamariz... Magia desde el corazón

Hoy ha muerto Juan Tamariz. Y no es ningún truco o broma a la que nos tenía acostumbrados él. Se ha ido el mago, pero se queda la sonrisa. Gracias por una vida entera de asombro, de humor limpio y de alegría contagiosa. Hoy el mundo está un poco más vacío… pero seguro que ya está en algún lugar con se peculiar gesto de tocar un violín al grito de "chaaaan, tachaaaan, tatatachaaaan"...

Juan Tamariz... Magia desde el corazón

Entre mi colección de barajas de cartas figura una dedicada a Juan Tamariz: Magia desde el corazón. 

En el estuche y dorsos de los naipes destacan como elementos de diseño el color morado —el preferido por Tamariz—, un sombrero de copa, la música, arañas con sus telarañas, palos de la baraja suspendidos en el aire, el clásico violín y su firma en tipografía manuscrita.  

Entre los naipes, destaca particularmente un as de picas personalizado con la silueta del propio Tamariz, así como una jota de corazones —su carta favorita— con su cara. 

En su honor, en un día tan señalado como hoy, saco de la estantería esta baraja de edición limitads como agradecimiento por enseñarme a ver la magia con ojos de niño.

Ramón Alfil 

Descripción ampliada de la baraja 

Juan Carlos Ruiz y su hija Ainhoa, amigos y colaboradores de este blog, regentan el Museo del Naipe en Oropesa del Mar (Castellón). Nadie mejor que ellos para dar una descripción ampliada de esta baraja para coleccionistas. Y lo hacen desde su pagina web naipecoleccion.com


REFERENCIAS

Fotos: Ramón Alfil. 

Colaboración: Museo del Naipe y naipecoleccion.

06 mayo 2026

El As de Picas: fiscalidad, estandarte del mazo y carta de la muerte

El As de Picas no es una carta más, representa la identidad, la garantía y el emblema de cualquier baraja inglesa; todo un estandarte que conlleva un peso histórico peculiar y un significado que encierra un misterio que la distingue de cualquier naipe.

La carta fiscal


En el siglo XVIII y XIX, los naipes eran un artículo de lujo y una fuente de ingresos muy jugosa para los gobiernos. En el Reino Unido (1711), se impuso una ley que obligaba a pagar un impuesto por cada baraja fabricada.

Para certificar que el fabricante había pagado, el gobierno imprimía ellos mismos el As de Picas con un diseño oficial y muy complejo que incluía el escudo real y el importe del impuesto.

Los fabricantes compraban estos ases al gobierno y los incluían en sus mazos. Sin ese as oficial, la baraja era ilegal.

02 marzo 2026

Titanic, naipes que rememoran al coloso de la navegación transatlántica en su primer y último viaje

Entre mi colección de barajas de cartas cuento con una que pone de relieve  la vida y la memoria del Titanic, aquel coloso de la navegación transatlántica que el 10 de abril de 1912 emprendió su primer y último viaje.

Este palacio flotante fue como un desafío del hombre y la industria al mar, pero en la tranquila noche del 14 de abril colisionó con un iceberg y el océano quiso responder al orgullo humano para demostrar que el invencible era él.

La baraja exhibe 54 cartas, más dos jokers y una carta auxiliar con una breve reseña histórica del trasatlántico y referencias de algunos pasajeros. Cabe destacar un conjunto de fantásticas ilustraciones, imágenes y carteles que reflejan su construcción, salones lujosos, los rostros de quienes viajaron y tripularon el barco y los fragmentos de un mundo que se creyó eterno. Cada carta es una ventana a aquel viaje interrumpido, un recordatorio de la belleza y la fragilidad que conviven en toda gran historia humana.

28 septiembre 2024

Los más buscados de Irak, una baraja de cartas bélica muy peculiar


Tener una baraja de cartas en mis manos es como resucitar el noble arte de la ilustración que nació, prácticamente, con la imprenta y que hoy está casi en desuso; o también, en ocasiones, el goce de una serie se fotografías que si son añejas se disfrutan con regusto.
La baraja sobre la que he estado documentándome hoy no contiene ilustraciones y sus fotografías no van más allá de unas simples imágenes tipo fotomatón. Es fea, pero muy curiosa. Fue concebida con una intención claramente determinada por el Ejército de los Estados Unidos durante la guerra de Irak en el año 2003.
Cada naipe muestra una fotografía en la que aparece un personaje de los que eran más buscados del régimen de Sadam Huseín. Los militares americanos tenían, así, una captura del rostro enemigo; una posibilidad de comunicación camuflada ante posibles cruces o detecciones de transmisión, pues no es lo mismo que sonara el as de picas que Sadam Huseín, que era quien estaba asociado a ese número y palo. Y, de rebote, tenían una baraja de cartas con las que distraerse con algún juego en momentos de posible inactividad o descanso.
El valor de las cartas iba relacionado con la envergadura peligrosa e importancia o jerarquía de los personajes a batir. Sirva como ejemplo los ases de cada palo, adjudicados a los miembros más poderosos y activos de la familia Huseín.
Marc Garlasco era el jefe de la unidad Objetivos de Alto Valor del Pentágono en la guerra de Irak y ayudó a seleccionar los bombardeos. Según declaró en una entrevista que publicó el diario.es dijo: “Entonces empezamos la caza. Eso es lo que hacíamos: cazar seres humanos. Los 52 de la baraja de cartas”. Garlasco se refería a la baraja de cartas francesas distribuidas a la tropa a principios de abril de 2003 con las fotos y datos de los dirigentes iraquíes más buscados, a fin de que pudieran ser identificados y poder ser “asesinados, perseguidos o capturados”.
Ramón Alfil



18 marzo 2024

Juan Carlos Ruiz, locura por los naipes


El casco antiguo de Oropesa del Mar (Castellón) es como una máquina del tiempo que te sitúa en la antigüedad. Calles estrechas, empinadas y empedradas combinan con casas de piedra, forja y otros elementos que esparcen rincones llenos de solera y hechizo.
De pronto, me llamó la atención una casa esquinera en la que figuraba un rótulo cerámico que indicaba que me encontraba junto a un Museo del Naipe. Era lo que menos esperaba encontrar en un pueblo marinero.
Entré y quedé boquiabierto ante el espectáculo de aquel lugar lleno de seducción. Recorrió mi cuerpo un escalofrío porque explotó en mi aquella pasión que de joven tuve por los naipes y la cartomagia. Fue un flechazo y supe de inmediato que renacía en mi la adicción por las barajas de cartas.
Me saludó Juan Carlos Ruiz, el propietario de aquella macrogalería, un "loco" por los naipes, porque alguien que tiene una colección de más de 16.000 barajas creo que excede en demasía a lo presumible y, cariñosamente, se le puede catalogar de obsesivo por esta afición.
Juan Carlos fue mi conexión fugaz del día; mis lectores ya conocen que considero una conexión fugaz a aquella persona o ser vivo con la que comparto tan solo unos minutos o unas horas de mi existencia y que quizá no vuelva a ver.
La historia de Juan Carlos Ruiz es muy interesante, al final del artículo dejo una cadena de lecturas en las que se puede leer sobre su trayectoria profesional y de dónde le viene su entusiasmo por los naipes.
Es un hombre que habla despacio y con voz baja, emana paz y contagia con rapidez su atracción incontrolable por las cartas. 
El Museo del Naipe lleva 22 años abierto en Oropesa, es su vida, "abrimos al público un coqueto espacio donde enseñar al profano las maravillosas barajas que, a través de los años, han fabricado los artesanos naiperos de todo el mundo".
Juan Carlos coge cada baraja como si de una piedra preciosa o una joya se tratará, con delicadeza. Suavemente saca las cartas de su cajita de cartón y las enseña de manera metódica, sin prisa, con delicadeza y trascendencia, mientras cuenta la temática de la que trata con conocimiento de causa. 
He de reconocer que me cautivó. Y, como siempre digo en cada conexión fugaz, ¿volveré a ver a este "loco" de los naipes. No lo sé.
Ramón Alfil

Cadena de lecturas y espacios
Foto: Juan Carlos Ruiz

Conexiones fugaces
Mis lectores ya conocen que considero una conexión fugaz a aquella persona o ser vivo con la que comparto tan solo unos minutos o unas horas de mi existencia y que quizá no vuelva a ver, o sí…
Con ellos se produce una química instantánea y una misma longitud de onda que conducen a una sensación de familiaridad.
Suelen producirse si estamos emocionalmente disponibles en busca de algo nuevo, son parte de la cotidianidad humana que algunos dejan pasar de largo y otros recuerdan o, como es mi caso, escriben para que perduren.