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05 abril 2026

Descifrando el Barroco (I)


Para entender un periodo cultural artístico o literario no podemos dejar de estudiar y comprender el contexto en el que se desarrolla. Coordenadas políticas, sociales, económicas, religiosas, que influirán en gran manera en los creadores. El Barroco se desarrolló temporalmente en el siglo XVII, extendiéndose a los siglos anterior y posterior según estudios y material analizado. Esa época fue de crisis en España. Los reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II estuvieron marcados por la decadencia del Imperio construido por sus antecesores. Ese sentimiento de crisis se va a trasladar a la literatura, marcando sus temas y estilos.

La fugacidad del tiempo, la muerte, la inestabilidad, serán patrón común de historias y poemas; sin embargo, los autores buscaron innovar géneros y estilos, con múltiples registros que intentaban provocar admiración en sus lectores.

Se tiene por sabido que fue el Barroco periodo de producciones complejas y difíciles de comprender, llegando casi al hermetismo. Eran fruto de una concepción elevada e ingeniosa del relato escrito. La dificultad en desentrañar algunos de los alegatos poéticos de Góngora o Quevedo tienen su base en una de las grandes preocupaciones de los artistas barrocos: mostrar su ingenio, su inteligencia, a la vez que sus emociones. Esta dificultad será un rasgo que defina la labor del poeta barroco.

Dos líneas de producción se advierten en la literatura de este siglo: el conceptismo y el culteranismo, y los autores se adscribirán a uno u otro, llegando a batallas dialectales y enfrentamientos indirectos en sus poemas y narrativas. Góngora será el culterano por excelencia, y Quevedo, su némesis, el conceptista burlón. Los culteranos complican el lenguaje y las metáforas, con técnicas basadas en hipérboles y neologismos, en palabras cultas de tradición latinizante, alcanzando como hemos dicho el hermetismo y complicando la interpretación del poema. Sus contrincantes son más directos, más burlones y satíricos.

Es esta una breve pincelada sobre un periodo de creación literaria intenso y espectacular. Por algo fue llamado Siglo de Oro. Poco a poco iré desentrañando algunas de las características y claves más importantes y que facilitarán su comprensión ayudando a entender el Barroco en su vertiente literaria.


José Luis Monroy Antón

Médico. Escritor. Historiador. Ha publicado varias novelas de diferente género: Los ríos nunca miran atrás (novela negra); Ciudad Ciudad Fahrenheit (distopía); La crónica de Martín Lucena (histórica-fantástica) y Pastillas de Colores (poemario). Colaborador en revistas y diarios digitales (El Debate, Weird Review, Ucrónica), escribiendo relatos breves, ensayos y artículos de opinión. Coordina el club de lectura de la Biblioteca Municipal de Alzira.
Otros libros: Retales después de la tormentaTriángulo escaleno y La compañía Batablanca. 


REFERENCIAS
Ilustración generada con inteligencia artificial.

01 abril 2026

La dignidad del fango

Ya que parece que lo del lodo está de moda entre los que no lo conocen y que se lleva lo del fango entre los que jamás han salido de las moquetas. Los mismitos que no saben que es el barro de los cultivos de arroz o el “tarquim” de las acequias. Ellos que jamás se han ensuciado los zapatos hasta las rodillas son los que nos quieren explicar a nosotros, los que en mayor o menor medida vivimos del terruño o los que venimos de ver como nuestros padres y abuelos venían pues eso, del fango para intentar que las matas saliesen adelante. Por cierto, estos días en mi tierra el paisaje está cambiando, los campos están inundándose del agua que ha de hacer el fango, el fango necesario para plantar el arroz y un año más intentar sacar de eso, justamente de eso, del fango una buena cosecha. Si, resulta irónico que ellos ahora nos hablen del fango; No, señores míos, el fango no es en lo que andan ustedes sumergidos, el fango es noble al lado del ambiente putrefacto y asqueroso que invade de un tiempo a esta parte todo en el mundo de la cosa pública.

Pero un día de esto saldremos de esta ciénaga que han creado, dejaremos atrás la crispación y la confrontación entre bloques que a veces me parecen artificiales, como creadas para mantenernos entretenidos y otros como el fruto de la degradación de la clase política, una degradación paulatina que, mira tu por donde, se ha acelerado con la llegada del cerrilismo y sus ideas de “todo vale” que nos tomamos por algo pintoresco pero que no son nuevas. Lo de la esposa del presidente ya lo hemos vivido en Valencia, aquí asesinaron políticamente a la vicepresidenta de la Generalitat para conseguir el poder, les salió bien, pero no, el resto no nos hizo caso. Ha hecho falta que al Presidente del Gobierno le hayan “hecho pupa” para que se den cuenta de que esta gente no respeta nada y sacuden donde duele. Repetirán la operación una y otra vez, no lo dudes. Hasta que les salga bien.

23 marzo 2026

Las difíciles condiciones de vida que afrontan cada día miles de familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo


Plena inclusión España aprovecha la celebración del Día Nacional de la Conciliación para poner de relieve el enorme esfuerzo diario que asumen miles de familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo para conciliar su vida laboral y personal, con los apoyos y cuidados a sus seres queridos.

Sobre esta reivindicación tienen mucho que contar Rosana Portilla y Guzmán Goicochea. Esta pareja reside en Torrelavega (Cantabria) y son padres de dos hijas pequeñas. Una de ellas, Elisa (9 años), tiene discapacidad intelectual. Ahora la vida gira en torno a sus hijas. En particular, en relación con Elisa que es quien más cuidados demanda. Buena parte de esa lucha consiste en proveer a su pequeña cada día de los apoyos requiere, pero también en defender en su ámbito laboral que les permitan conciliar las necesidades familiares con su vida personal y desarrollo profesional.

La familia de Rosana y Guzmán es una de las protagonistas de la campaña #AtenciónALasFamilias, a través de la cual Plena inclusión España da visibilidad a las difíciles condiciones de vida que afrontan cada día miles de familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. En el Día Nacional de la Conciliación y la Corresponsabilidad, su historia de vida nos habla de las muchas familias que no cuentan con los apoyos suficientes para conciliar, o los que encuentran no se ajustan a sus necesidades.

“El acceso a servicios de conciliación no es un privilegio, sino un derecho fundamental que facilita la vida de las familias con personas con discapacidad intelectual y del desarrollo como la de Rosana y Guzmán. Sin estos apoyos, los familiares a menudo se ven obligados a renunciar a sus carreras, a su bienestar personal y a su vida social, lo que aumenta su vulnerabilidad y dificulta su día a día”, explica Carmen Laucirica, presidenta de Plena Inclusión España.

22 marzo 2026

Los desastres climáticos en Filipinas empujan a muchas familias hacia la inseguridad alimentaria

Llevo diecisiete años trabajando como humanitario, dedicándome a la respuesta ante emergencias y a la recuperación de comunidades afectadas por desastres. Durante este tiempo, he acompañado a personas que intentan reconstruir sus vidas tras crisis climáticas sucesivas. Sin embargo, lo que ocurre hoy en Filipinas, una región vulnerable a los desastres climáticos, me conmueve como si fuera la primera vez. Allí, las emergencias no llegan de manera aislada: tifones, tormentas e inundaciones se encadenan y dejan escaso margen para que las comunidades puedan levantarse. Son comunidades que, pese a su resiliencia, se ven atrapadas en un ciclo implacable de pérdida y reconstrucción.

Recuerdo que, en 2024, una serie inédita de seis tifones azotaron Filipinas en un solo mes. Entre ellos se contaba el tifón Kristine, que afectó al menos a 8,6 millones de personas y dañó más de 178.000 viviendas. Vivir en Filipinas me había acostumbrado a este tipo de adversidades, pero seis tormentas consecutivas pusieron a prueba la resiliencia de comunidades y trabajadores humanitarios. Recuerdo llegar a Bicol después del tercer tifón: el suelo saturado de agua de inundaciones previas, los centros de evacuación rebosantes y las familias ansiosas ante la próxima tormenta. El sonido constante de la lluvia, el olor a ropa húmeda y barro, y las voces de padres preguntando si habría agua limpia mostraban la realidad cruda difícil de olvidar. 

El cambio climático ha transformado la escala y naturaleza de las emergencias en Filipinas. Lo que antes eran tifones estacionales ahora se siente como crisis implacables y superpuestas. La serie de seis tifones en 2024 evidenció no solo frecuencia, sino intensidad: lluvias más fuertes, vientos más potentes e inundaciones extensas que bloquean caminos, cortan la energía e impiden la entrada de ayuda humanitaria, dejando a las comunidades sin capacidad para recuperarse. En Camarines Sur, conocí a una familia que había perdido su única fuente de ingresos tras las tormentas sucesivas. Vivían en un centro de evacuación con cientos de personas. Su padre me confesó que no sabía cómo alimentar a sus hijos: el mar que siempre les sostenía se había vuelto contra ellos. Con el campo agrícola inundado, no tenían donde comprar comida, su pozo estaba contaminado y el agua embotellada era demasiado costosa. 

20 marzo 2026

Cielo mágico

Hace poco nos sorprendieron estas nubes en forma de mammatus a la hora de la salida del sol, que nos dejaron esta magnífica imagen.

Cielo mágico / Foto: David Talens
Clic en la foto para ampliar y ver con más detalle

David Talens
Doctor en Biotecnología, investigador y aficionado a la fotografía.
Flickr de David Talens 
Instagram

16 marzo 2026

La tiranía del interruptor

La luz de la mañana se derramaba por el ventanal, un lienzo de vidrio doble que sofocaba el estruendo de la ciudad hasta convertirlo en un ronroneo lejano, un latido mecánico encargado de arrullar su despertar. Hugo no abrió los ojos de inmediato. Extendió un brazo, una extremidad pálida que apenas conocía el peso del sol, y su mano encontró el dispositivo sobre la mesita de noche. El cristal cobró vida bajo su yema. Un movimiento circular, una caricia eléctrica, y las persianas se deslizaron hacia arriba con un suspiro de servidumbre. El exterior, esa cuadrícula de acero y asfalto, se presentó ante él como un decorado inofensivo, una proyección muda tras el panel aislante.

En la cocina, el agua iniciaba su ascenso térmico antes de que sus pies tocaran el suelo. La cafetera, un bloque de cromo y precisión, comenzaba su liturgia de vapor y aroma. Hugo caminaba descalzo sobre la madera radiante, un calor invisible que emanaba de las vetas barnizadas para proteger sus plantas del rigor del invierno que golpeaba fuera. La temperatura de la estancia era una constante matemática, una burbuja de aire domesticado que ignoraba las leyes de la estación. 

Se detuvo frente al refrigerador. La puerta cedió con un vacío sordo, revelando una arquitectura de frascos y paquetes sellados. No había rastro de tierra en las espinacas, ni memoria de sangre en el filete envuelto en film transparente. Todo era limpio, aséptico, despojado de su origen violento. Hugo tomó un envase de zumo; la tapa de plástico se rindió con un chasquido satisfactorio, una pequeña victoria de la ingeniería sobre la materia. Bebió mientras su atención se hundía en el flujo incesante de imágenes de su pantalla.

Aquella era su verdadera respiración: el flujo de datos. Su pulgar derecho ejecutaba una danza monótona, un scroll infinito que desfilaba rostros, paisajes retocados y sentencias de una profundidad de escaparate. Cada vez que su dedo se detenía y presionaba dos veces, un corazón rojo brotaba sobre el cristal. Era un acto de creación sin esfuerzo, una moneda de cambio en un mercado de sombras donde él se sentía, al mismo tiempo, juez y parte. No necesitaba saber de qué entrañas de la tierra procedía la electricidad que alimentaba aquel brillo, ni qué manos habían recolectado las naranjas de su vaso, ni de qué bosque remoto provenía la mesa donde apoyaba el codo. La cadena de milagros que lo mantenía a salvo era tan extensa y tan perfecta que se había vuelto invisible.

15 marzo 2026

Elsa Gomis interpreta una sonata para piano del compositor italiano Muzio Clementi

Elsa Gomis tiene actualmente diez años. Tras cuatro años de formación en el Conservatorio del Liceo de Barcelona, cursa hoy el primer curso de Piano Profesional en el Conservatorio de Música de Barcelona. Su progreso ha sido constante y notable: este año ha obtenido el primer premio de Técnica Pianística en el citado centro, un reconocimiento que habla tanto de su talento como de la dedicación que sostiene su aprendizaje.

A su edad, entregarse a la música implica algo más que estudiar un instrumento. Significa crecer en un territorio donde la disciplina convive con la imaginación, donde las horas de estudio se entrelazan con la curiosidad propia de la infancia. Para Elsa, la música es una forma de estar en el mundo: un espacio donde descubre su sensibilidad, su capacidad de esfuerzo y un camino por el que andar. En esa mezcla de juego, rigor y descubrimiento se forjan muchas de las grandes vocaciones artísticas.

Hoy comparte con nosotros su opinión y, además, su interpretación del primer movimiento de la Sonata en Sol mayor, op. 37 n.º 2, del pianista y compositor italiano Muzio Clementi. La grabación corresponde al recital celebrado el pasado 7 de marzo en el Conservatorio de Música de Barcelona, donde Elsa ofreció esta obra ante el público con la naturalidad y la concentración que caracterizan a los jóvenes músicos que empiezan a encontrar su camino.
Ramón Alfil

14 marzo 2026

Félix Rodríguez de la Fuente sigue vivo


Hoy, en el aniversario de su muerte, volvemos a escuchar la voz de Félix Rodríguez de la Fuente como quien abre un viejo cuaderno de campo y encuentra aún tibio el rastro de un lobo. Su figura —mitad naturalista, mitad juglar de la vida salvaje— sigue iluminando nuestra relación con lo vivo, recordándonos que el mundo no nos pertenece: lo compartimos.

Félix caminó entre lobos, halcones y llanuras como un hombre que sabía mirar. Su legado no es solo científico ni televisivo: es moral. Nos enseñó que la belleza es un deber, que la vida salvaje es un espejo donde reconocemos lo que fuimos y lo que aún podemos ser.

Hoy lo recordamos no con nostalgia, sino con gratitud. Porque mientras haya un lobo que aúlle, un ala que corte el aire o un niño que pregunte por qué vuela un halcón, Félix seguirá vivo.

Ismael A.

Curiosamente, Félix Rodríguez de la Fuente (1928-1980) nació y murió un 14 de marzo.



REERENCIAS

Imagen creada con inteligencia artificial.

Fuente original del vídeo: El amigo de los animales 

10 marzo 2026

El rugido de la vulgaridad como liturgia del poder

“La verdad no teme al diálogo; quien la practica no necesita el insulto para sostenerse” (Cortina, A., 1994, Ética mínima: para la vida cotidiana, p. 27).

La política posmoderna exhibe en nuestros días un fenómeno cuyo significado histórico exige una disección rigurosa, extensa y crítica: la conversión de la comunicación pública en un espectáculo sistemático de la ofensa. No se trata de un exabrupto accidental, un rasgo de personalidad o una simple falta de decoro, sino que esta transformación revela una mutación ontológica en la conducción del Estado y en la percepción de las instituciones públicas. Al sustituir el argumento por la injuria y el debate por la descalificación procaz, se ha instaurado una práctica política que instrumentaliza la vulgaridad como una técnica deliberada de dominación. Este recurso tampoco es azaroso, sino que responde a las demandas de una sociedad totalmente rota que, en su hastío institucional y fatiga democrática, ha dejado de valorar la sensatez para premiar la contestación reactiva. El espacio de lo común se convierte así en un territorio de guerra simbólica donde la verdad es el primer sacrificio en el altar de una eficacia política medida en términos de impacto emocional y mediático.

Observamos la materialización de este diagnóstico en la apertura del 144| período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación Argentina, un evento que funcionó como el escenario predilecto para la exhibición de esta nueva liturgia. Allí, la palabra presidencial no buscó la articulación de un proyecto colectivo ni la convocatoria a la unidad nacional, sino la demolición moral y existencial de un adversario que está bastante flojo de papeles. Al calificar a los representantes legislativos y gobernadores como “ladrones”, “estafadores”, “asesinos” o “golpistas”, y referirse al propio recinto parlamentario como un “nido de ratas”, el orador desplaza la política desde la administración de la complejidad hacia la estética de la crueldad rentable en términos de márketing político. En este escenario, la vulgaridad funciona como un activo político de alta rentabilidad porque en un tejido social fragmentado por el resentimiento y la anomia, el insulto es decodificado- falsamente- como un signo de “coraje”, “transparencia” y “autenticidad”. Se valora la capacidad de infligir daño simbólico al “otro” por sobre la solvencia para gestionar la cosa pública, transformando la violencia retórica en el único combustible de una legitimidad que ya no se construye mediante el consenso deliberativo, sino a través del show de la degradación institucional.

08 marzo 2026

Rebeca, una obra maestra


Por todos es conocida la figura del director de cine británico Alfred Hitchcock. Es ya un tópico utilizar para definirle la frase de “mago del suspense”. Fue el género que cultivó en su dilatada trayectoria profesional, aunque en alguna entrevista dijo que él lo que hacía eran películas cómicas. Uno de los puntales en los que se apoyaba era la adaptación de novelas, con mayor o menor fidelidad a los textos originales, en función de las características literarias y la historia que se pretendiese contar. Junto con Psicosis, tal vez sean Rebeca y Los Pájaros las más llamativas y conocidas de todas las que adaptó. La relación de Hitchcock con la literatura probablemente sea una de las más fructíferas en la historia de la fusión de los dos artes, literario y cinematográfico, y el análisis de esta conjunción es tan rico en matices que podríamos llenar páginas y horas disertando sobre ello. Vamos a comenzar con la que, con permiso de Psicosis, para mí es la más paradigmática de esta conjunción literatura-cine: Rebeca.

La novela de la escritora Daphne du Maurier nos cuenta la historia de una joven casada con un viudo británico. Al llegar a Manderley, la mansión donde habitan, la joven encuentra que todo el ambiente, incluso la servidumbre, los amigos, los conocidos de la zona, rinden devoción a la antigua señora de la casa: Rebeca de Winter. El fantasma de Rebeca está presente en todas las esquinas del lugar, y esconde un misterio solo revelado al final del relato. Hitchcock recoge este guante de misterio psicológico y lo eleva a un escalón superior con su película, convirtiendo a Rebeca en un personaje y una historia que son leyenda del arte cinematográfico y literario.

De todos los puntos clave, situaciones y conflictos que abordan novela y película, solo puedo quedarme con unas pequeñas muestras de la intensidad de ambas. Tal vez en otra ocasión dirija la vista a otros elementos de interés.