VOZ: J.M.O.
Inicios en la escritura
Desde pequeña me gustó mucho tanto leer libros como ver películas y series. Especialmente siempre me han encantado las historias de amor y también de drama.
Un día tuve la necesidad de escribir. Al principio no eran novelas, quizá eran unas cuantas líneas que como mucho podían llegar a formar un texto.
Con el tiempo vinieron los discursos: desde el adiós de los alumnos de segundo de bachiller, que fue escrito por mí, hasta una dedicatoria a mi prima por su boda. Finalmente, la idea de escribir una historia pasó por mi cabeza. Empecé a hilar un poco los hilos y me puse a ello. Así escribí mi primera novela, aunque mientras la escribía nunca pensé en publicarla. No obstante, cuando la terminé, decidí que era una buena idea intentar que viera la luz porque probablemente así pudiera tocar el corazón de algún lector, como a mí me pasaba de pequeña y me sigue pasando cada vez que leo un libro que a mí me apasiona. Para mí el mejor regalo es ese: el calor de los lectores y saber que disfrutan leyéndome.
Está ambientada en Santillana del Mar, un pueblo de Cantabria. Principalmente la historia transcurre en un hotel llamado “Conde Duque” (cabe resaltar que este hotel existe realmente, allí fue donde la autora se hospedó cuando visitó aquel lugar).
La historia ocurre durante el marzo del 2020 (por supuesto, la cuarentena es un factor que acompaña a la historia, pero no es lo más relevante de la trama).
Un dato importante es que el nombre de la protagonista, Catalina, tiene una razón de ser muy importante: mi primera mascota fue una gatita a la que llamamos Katty, quien falleció en enero del 2020, por eso decidió llamar a la protagonista Catalina, en honor a Katty; pues muchos de los personajes se dirigen a Catalina como “Caty”, abreviando el nombre, haciendo que suene igual que el de mi primera mascota.
La novela cuenta la historia de una mujer, Catalina, que tiene dos hijos: Leonor, que es hija de su expareja, y Santi, un bebé recién nacido que es hijo de su actual pareja, que se llama Eduardo. Catalina es una mujer decidida, firme, inteligente y atractiva, pese a que ya no es una jovencita. Eduardo también es un hombre guapo, pero sus inseguridades y torpezas hacen que la relación con Catalina se desestabilice.
Sus vidas se verán entrelazadas con las de 9 personas más cuando, debido a la situación de la pandemia, todos ellos quedarán atrapados y confinados en el hotel “Conde Duque”. Desde entonces la extraña presencia de 10 figuritas, como las de la novela de Agatha Christie, advertirá a Catalina de que algo no va bien. Efectivamente, todos los huéspedes se verán envueltos en una serie de desapariciones y sucesos extraños. Catalina se verá en la necesidad de descubrir al criminal y entender el porqué de todo al mismo tiempo que lucha por salvar su relación con Eduardo, ya que la llegada de un huésped pondrá en tela de juicio sus sentimientos.