En la bóveda de la tarde cada pájaro es un punto del recuerdo...
En la bóveda de la tarde cada pájaro es un punto del recuerdo.
Asombra a veces que el fervor del tiempo
vuelva,sin cuerpo vuelva,ya sin motivo vuelva;
que la belleza, tan breve en su violento amor
nos guarde un eco en el descenso de la noche.
Y así, que más que estarse con los brazos caídos,
el corazón amontonado y ese sabor de polvo
que fue rosa o camino...
El vuelo excede el ala.
Sin humildad, saber que esto que resta
fue ganado a la sombra por obra de silencio;
que la rama en la mano,que la lágrima oscura
son heredad, el hombre con su historia,
la lámpara que alumbra.