La cultura no avanza a golpes de ruido, sino a pequeños destellos de atención.
Un libro abierto, una melodía suave, una frase que nos obliga a detenernos: ahí empieza siempre la verdadera revolución.
No en la prisa, sino en la pausa.
No en el grito, sino en la mirada que se afina.
Ismael A.
REFERENCIAS
Fotografía: Dariusz Sankowski. Libre de derechos.