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18 marzo 2024

Juan Carlos Ruiz, locura por los naipes


El casco antiguo de Oropesa del Mar (Castellón) es como una máquina del tiempo que te sitúa en la antigüedad. Calles estrechas, empinadas y empedradas combinan con casas de piedra, forja y otros elementos que esparcen rincones llenos de solera y hechizo.
De pronto, me llamó la atención una casa esquinera en la que figuraba un rótulo cerámico que indicaba que me encontraba junto a un Museo del Naipe. Era lo que menos esperaba encontrar en un pueblo marinero.
Entré y quedé boquiabierto ante el espectáculo de aquel lugar lleno de seducción. Recorrió mi cuerpo un escalofrío porque explotó en mi aquella pasión que de joven tuve por los naipes y la cartomagia. Fue un flechazo y supe de inmediato que renacía en mi la adicción por las barajas de cartas.
Me saludó Juan Carlos Ruiz, el propietario de aquella macrogalería, un "loco" por los naipes, porque alguien que tiene una colección de más de 16.000 barajas creo que excede en demasía a lo presumible y, cariñosamente, se le puede catalogar de obsesivo por esta afición.
Juan Carlos fue mi conexión fugaz del día; mis lectores ya conocen que considero una conexión fugaz a aquella persona o ser vivo con la que comparto tan solo unos minutos o unas horas de mi existencia y que quizá no vuelva a ver.
La historia de Juan Carlos Ruiz es muy interesante, al final del artículo dejo una cadena de lecturas en las que se puede leer sobre su trayectoria profesional y de dónde le viene su entusiasmo por los naipes.
Es un hombre que habla despacio y con voz baja, emana paz y contagia con rapidez su atracción incontrolable por las cartas. 
El Museo del Naipe lleva 22 años abierto en Oropesa, es su vida, "abrimos al público un coqueto espacio donde enseñar al profano las maravillosas barajas que, a través de los años, han fabricado los artesanos naiperos de todo el mundo".
Juan Carlos coge cada baraja como si de una piedra preciosa o una joya se tratará, con delicadeza. Suavemente saca las cartas de su cajita de cartón y las enseña de manera metódica, sin prisa, con delicadeza y trascendencia, mientras cuenta la temática de la que trata con conocimiento de causa. 
He de reconocer que me cautivó. Y, como siempre digo en cada conexión fugaz, ¿volveré a ver a este "loco" de los naipes. No lo sé.
Ramón Alfil

Cadena de lecturas y espacios
Foto: Juan Carlos Ruiz

20 septiembre 2023

¿De dónde sale el parné?

El Congreso se va a gastar
280.000 euros en material técnico para que los señores diputados puedan hacer uso de las lenguas cooficiales. Al fin y al cabo, una menudencia en el montante del gasto público no prioritario, uno de los cánceres metastásicos que sufre nuestro país.
Y, como se dice en el Tango de la Menegilda, de La Gran Vía, “A nada que ustedes discurran un poco, ya saben, o al menos ya se han ‘figurao’, de dónde sale para ello el parné”.
Menos mal que a los contribuyentes nos sobra el dinero, se nos desborda por los cuatro costados, realmente es un peso y una preocupación. ¡Estamos podridos de billetes!
Cretinos, cretins, kretinoak, cretinos...
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor
Foto: Erdenebayar / Pixabay / Libre de derechos

04 agosto 2023

¡Qué mundo tan vulgar!


Me comentaba ayer un amigo que a este mundo le quedan 50 años. Su desconsuelo se basaba al comprobar la cada vez más frecuente dejadez en el ámbito profesional. A casi nadie le preocupa ya el buen hacer y el buen gusto por hacer cosas. A casi nadie le preocupa ser un buen profesional, parece que el único desvelo sea cobrar a final de mes y… a otra cosa.
Hoy le he pedido al camarero que me atendía en el restaurante en qué consistía el arroz a la coreana que figuraba en la carta. Su respuesta fue para enmarcar: pues, la verdad, no lo sé…
No puedo estar de acuerdo con mi amigo, se ha excedido; a este mundo le quedan unos 25 años como mucho. Si en el día a día cada vez es menos importante admirar a las personas por sus conocimientos, aptitudes, eficiencia o por la forma de hablar, escribir o vestir y no se valoran las buenas formas y conductas estamos abocados a la vulgaridad generalizada y, con ella, a la hecatombe social.
La exquisitez no se vende en Doña Manolita, hay que empeñarse en conseguirla, pero la basca no está por el refinamiento interior. No hay suerte.
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor

Foto Deflyne / Pixabay / Libre de derechos


01 agosto 2023

Jugar en otra liga

Acabaré con la sana costumbre de leer la prensa en el desayuno, más que nada para no dar comienzo al día con una carga elevada de irritación. Hoy, el enfado viene dado al repasar en varios diarios las vacaciones que están disfrutando algunos mandatarios políticos e institucionales para descansar de sus actos públicos.

El ciudadano de a pie que no está enturbiado por alguna ideología se irrita al verlos abonados cada año a residencias y aviones de propiedad pública y disfrutando de privilegios como piscinas privadas, accesos directos a la playa, personal de servicio, seguridad… Como también lo hicieron años anteriores otros gobernantes de colores políticos variados.

El verano es la época ideal para que ese ciudadano de a pie tome conciencia de que juega en otra liga. Palabra de un contribuyente de 38 años (cotizados).
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor

Foto Dimhou / Pixabay / Libre de derechos

25 julio 2023

Sujétame el cubata

La reciente jornada electoral concluyó, como viene siendo habitual, con la aparición de los líderes políticos ante sus hinchadas. Los dos grandes salieron al balcón de sus sedes como lo hace el Papa cada domingo asomándose al balcón de la Plaza de San Pedro. Desde sus púlpitos exteriorizaron con euforia los discursos y se dieron un baño de protagonismo ante los forofos que se agolpaban a sus pies.
Pedro Sánchez compareció desde Ferraz en un entarimado metálico más adecuado para una verbena de pueblo que para un escenario presidencial. Feijoó tuvo a su disposición un montaje más propio de la industria cinematográfica de Hollywood.
En ambas intervenciones aparecieron junto a sus acólitos, que daban palmadas, saltos, gritos... Braceaban repetidamente y asentían con la cabeza cada palabra del paladín a la vez que alentaban a las masas. Esta comitiva constituyó una escena grotesca y de mal gusto, muy lejos del saber estar que requiere el cargo de servidor público. Perdieron la identidad, no tuvieron sentido del ridículo; cada vez parece más normal este comportamiento cómico. Cualquier día soltarán eso de “sujétame el cubata” y, encima, les reirán la gracia.
A mí no me representan.
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor

Foto: StockSnap / Pixabay / Libre de derechos

11 julio 2023

El debate

Recién asesinado el café con dos cubitos me puse a moverlos con una cucharilla, me gusta ese tintineo, mientras observaba a Manolo abastecer la vitrina de la barra con tortillas, embutidos, carnes y diversos tipos de pistos. Detrás de mí se distribuían varias mesas ocupadas por comensales con un único tema de conversación, el debate que llevaron a cabo la noche pasada por televisión el actual presidente del Gobierno y el candidato de la oposición. El día ya había amanecido acribillado desde la prensa digital y las emisoras de radio por esta comparecencia televisiva que batió récords de audiencia.
Los parroquianos del bar de Manolo discutían acalorados como si no hubiera un mañana, cada uno parecía tener las soluciones ideales para crear un Estado de bienestar, cosas de la política en la que siempre depende todo del color del cristal con que se mire.
Manolo me peguntó sobre el acontecimiento, seguramente para saber de qué pie político cojeaba. Cuando le dije que no había visto el debate porque a esa hora una sinfonía de Beethoven me tenía aislado del mundo, me miró de tal manera que percibí que me estaba considerando un ser extravagante e inadaptado por no ser parte del rebaño.
- Pero, qué raro eres, dijo.
- Manolo, a mi edad ya me han engañado demasiadas veces y me siento estafado, le contesté.
Sé que no quedó convencido. Apuré el café aguado, salí a la calle y me crucé con un perro verde; nos miramos un momento con cierta complicidad y seguimos cada uno nuestro camino.

Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor

12 abril 2023

Artefactos que modelan nuestra mente



¿La evolución de la cultura material está relacionada con el desarrollo de la mente y la racionalidad humana? Este es el punto de partida del proyecto Material Minds. Los investigadores cuentan hasta 2027 y con una financiación de 10 millones de euros, concedida por la convocatoria Synergy Grant del European Research Council (ERC), para responder esta ambiciosa premisa de investigación. Es decir, para demostrar cómo la percepción visual del entorno material que nos rodea influye en nuestra forma de pensar y, por tanto, en cómo comprendemos el mundo y cómo nos organizamos conforme a esa percepción.

Entre 2014 y 2018 investigadores del Instituto de Ciencias del Patrimonio (INCIPIT-CSIC) y del Instituto de Neurociencias, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Miguel Hernández (IN, CSIC-UMH), hicieron un estudio piloto en el que investigaron la respuesta visual de 113 individuos ante cerámicas pertenecientes a la prehistoria de Galicia. La respuesta cognitiva de esas personas ante las piezas, de diferentes estilos y sociedades que abarcaban desde el 4.000 a.C hasta el cambio de era, demostraron que la construcción del mundo comienza por cómo lo vemos. Diferentes formas materiales provocan diferentes formas de mirar e interactuar, o como señala el director del INCIPIT Felipe Criado Boado: “Los movimientos oculares son la prueba más objetiva de que existe una evolución paralela entre el proceso cognitivo, el desarrollo material y los cambios en la sociedad”.

Sobre esta base, Felipe Criado y el investigador del IN Luis M. Martínez Otero plantearon este nuevo proyecto, denominado oficialmente como Xscape ERC Synergy Grant Proyect. Una iniciativa a la que se sumó la participación del arqueólogo Johannes Müller, director del Instituto de Arqueología Prehistórica y Protohistórica de la Universidad de Kiel (Alemania), y de Andy Clark, filósofo cognitivo de la Universidad de Sussex (Reino Unido) y coautor del paradigma de la Extended Mind, que sitúa el razonamiento más allá del cerebro, en concreto, en la interacción de este y el cuerpo con el mundo.

15 febrero 2023

El Quijote según Gustave Doré

Si a cualquiera de nosotros nos pidiesen que hiciésemos un retrato robot físico de cómo era don Quijote y Sancho Panza, supongo que habría una coincidencia de un 85 % en las descripciones. 
De don Quijote no hay duda, “frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años. Era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro”, pero de Sancho Panza sólo se dice, al final de la primera parte, que era “de cuerpo chico”, nada más, el aspecto horondo con que se le representa viene del subconsciente por ser “gran comilón”.
A la imagen del amo y escudero no cabe duda que contribuyó Gustave Doré. Yo, por mi parte, de la misma forma que el caballero andante imaginaba su mundo, también prefiero imaginarlos tal y como yo los veo, no como otros lo hagan. “Porque has de saber, amigo Sancho, que todas las cosas de este castillo son como de encantamiento”.
Marino Baler

* Marino Baler es colaborador en el Ateneo. Su espacio, aquí.
* Marino Baler es autor del blog "Pensamientos y más cosas".

13 febrero 2023

Escatimar en sanidad es un sinsentido irracional que desembocará en su ocaso

Una noticia reciente informaba sobre la muerte de una niña en Valencia por una peritonitis tras acudir tres veces a urgencias y no ser diagnosticada. La menor sufrió fuertes dolores abdominales y vómitos durante una semana. Sus padres la llevaron a un centro de urgencias y a un hospital, pero la mandaron a casa al no detectar nada grave. Este tipo de noticias sobrecogen a cualquiera y sucede que si buscamos información relacionada no tardamos en encontrar numerosos resultados similares como, entre otros, el de un niño de ocho años que falleció de peritonitis en Alicante tras acudir cinco veces a urgencias y no recibir apenas tratamiento; sólo se le había practicado un análisis de orina y se le habían administrado medicamentos para cortarle los vómitos.
¿Quién o qué falla? Porque algo falla… Hay una debilidad evidente en el sistema público sanitario que no es otro que la saturación, la falta de medios, profesionales y de pruebas de diagnóstico necesarias como consecuencia, creo, de escatimar gastos en vez de gestionarlos con rigor. No falla el concepto “público”, sino la manRamón Alfil - En lo mejor de lo peorera de dirigir y determinar cuál es la mejor protección social que necesitan los pacientes.
El fallo, aparte de los inevitables errores humanos, recae en la inutilidad de unos gobernantes (estos y otros) que desconocen el poso de la palabra PRIORIDAD, ¡es inadmisible! La sanidad es una primacía social y me atrevería a decir que la más importante de todas, junto a la educación y la seguridad. Es un sinsentido irracional escatimar en gastos sanitarios que desembocará en su ocaso e indigna cuando se ve a las leguas el aberrante gasto público innecesario al que nos tienen acostumbrados estos golfos preocupados en sus guerras ideológicas y en mantener sus poltronas (repito, estos y los otros).
¿Qué queremos todos? Más hospitales, más centros de salud, más médicos, más profesionales sanitarios, más medios, más pruebas de diagnóstico… Esto no es opinable, es necesario concentrarse en políticas que estimulen la inversión en sanidad y, al mismo tiempo, en resguardo y amparo al ciudadano. Para ello hace falta conocimiento humano y captación de la realidad, cualidades naturales ausentes en quienes gestionan nuestros intereses.
Ramón Alfil - En lo mejor de lo peor

01 febrero 2023

Elvis... El Rey del Rock & Roll se merecía mejor homenaje


ELVIS
Director: Baz Luhrmann.
Guion: Baz Luhrmann, Sam Bromell, Craig Pearce y Jeremy Doner.
Intérpretes: Austin Butler, Tom Hanks, Olivia DeJonge.

Sinopsis
La película explora la vida y la música de Elvis Presley (Butler) a través del prisma de su relación con el coronel Tom Parker (Hanks), su enigmático manager. La historia profundiza en la compleja dinámica que existía entre Presley y Parker que abarca más de 20 años, desde el ascenso de Presley a la fama hasta su estrellato sin precedentes, en el contexto de la revolución cultural y la pérdida de la inocencia en Estados Unidos. Y en el centro de ese periplo está Priscilla Presley (Olivia DeJonge), una de las personas más importantes e influyentes en la vida de Elvis.

MI CRÍTICA
Decepcionante biopic de Elvis. De verdad que el Rey del Rock & Roll se merecía mejor homenaje. Y mira que defenderé siempre la figura de los managers de artistas, porque hasta yo mismo lo he sido. Pero que una película en la que nos venden que es la historia de Elvis, no puede ser que cuando te sientes a verla, el centro de atención de toda esta historia sea su representante. Vale que el actor sea el genial Tom Hanks, que a mi gusto se hace un papelazo del que había predicho (no siempre acierto) que estaría nominado al mejor actor secundario. Su personaje es el del manager, acusado por la historia de haber sido el que lo llevo por el camino que lo condujo a la muerte. La trama central de esta película es la de que se defenderá de estas acusaciones. Como ven, más protagonista que el propio cantante.
A esta película le falta Elvis. No soy un devoto del director Baz Luhrmann aunque alguna de sus películas me han gustado mucho (Mouline Rouge” (2001) o “El gran Gatsby” (2013)), pero otras me han parecido aberrantes (“Romeo+Julieta” (1996) o “Australia” (2008)). Aun así, no dejo de valorar que sus películas son arriesgadas y eso es un valor que no se puede decir de todos los directores. Y es que, ese afán de notoriedad, de hacer cosas que sean siempre impredecibles, de tener que ser siempre obsesivamente diferente no pegaba en esta película. Quizás se equivocaron los productores al elegirlo para llevar a cabo una esperada biografía del más grande cantante del rock.