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06 febrero 2026

Las tumbas de los inmortales - Chet Baker

Chet Baker está enterrado en el cementerio 
Inglewood Park, localizado en Inglewood (California)


Una sencilla lápida en una sepultura, compartida junto a su padre, en el cementerio Inglewood Park en Inglewood (California) señala que allí se encuentran los restos de Chet Baker, trompetista, cantante y músico de jazz estadounidense.
Aunque falleció en Ámsterdam tras caer desde una ventana del Hotel Prins Hendrik, su cuerpo fue trasladado de regreso a Estados Unidos para su entierro.
Entre su extensa discografía me quedo con Almost Blueun pilar del jazz lento y nostálgico, con sus silencios, trompeta pausada y una voz que raya el susurro. La tengo entre mis preferencias jazzísticas. 

"Almost Blue tuvo una excelente recepción por parte de la crítica musical . Beckett, escribiendo para la revista Stylus, la calificó como el 'paso más grande' que el cantante dio con Imperial Bedroom . Continuó: 'Es una de las canciones más potentes del álbum. Posee una cualidad inquietante que nunca antes había estado presente en la obra de Elvis Costello'. Imperial Bedroom fue considerado uno de los 100 mejores álbumes de la década de 1980 y uno de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos por la revista Rolling Stone".



REFERENCIAS
Fotografía de la lápida: Louis du Mort (libre de derechos)
Chet Baker, el galán que revolucionó el jazz

04 febrero 2026

La escritora y su asesino


La escritora estaba ensamblando la escena de un crimen espantoso y sanguinario. Cuidaba cada detalle del asesino para que no dejara rastro alguno en la investigación de la policía. De alguna manera, se identificaba más con el asesino que con los agentes que intentarían llegar al desenlace del homicidio.
En el estudio reinaba un silencio monacal, tan solo interrumpido por el fuerte tecleo sobre una vieja máquina de escribir y algún crujido de la madera de la mesa. 
La atmósfera estaba coloreada de un gris azulado que ondeaba en capas, como una neblina perpetua alimentada por el humo de bastantes cigarrillos.
A la escritora, de siempre, le fascinaban los gatos y los caracoles porque eran seres vivos silenciosos y tranquilos. En aquella larga noche literaria estaba acompañada por su gato, que buscaba el calorcito de un flexo, y unos caracoles que salían de su terrario y dejaban una marca de baba sobre la mesa y unos folios desordenados. 
Mientras el crimen cobraba vida sobre el papel, la escritora combinaba la paranoia de aquel asesino con un sorbo de whisky, alguna caricia al gato y redirigiendo al terrario a algún caracol que se salía de los lindes que ella misma consideraba como prudentes.
Sonó el timbre, se asustó, ¿quién podría ser?, pensó... Se dirigió a la puerta, acercó su ojo a la mirilla y vio a Logan, el asesino que estaba ficcionando en la novela. Tuvo miedo, pero abrió la puerta de golpe. No había nadie en el descansillo.


Ramón Alfil 


Escucha este relato / Voz: J.M.O.


- Patricia Highsmith falleció un 4 de febrero como hoy, en 1995.
- Entre sus citas cabe destacar la siguiente: "A veces, los asesinos son más interesantes que la gente que nunca ha roto un plato".
- La fotografía ha sido creada por inteligencia artificial al solicitarle una imagen para este relato breve.

23 enero 2026

El duque del jazz

Mi mesa, diminuta y cercana al escenario, estaba cubierta con un mantel y sobre ella una lámpara que emitía una luz tenue amarillenta, un vaso de whisky y un cenicero sucio. Me pregunté si alguna vez habría sido ocupada por algún gánster de Chicago.
En el ambiente de aquel club, cargado de humo, se percibía un murmullo de expectación porque tan sólo faltaban unos minutos para que saliera al escenario "El duque del jazz".
Iba a tener a escasos metros a Duke Ellington, con ese porte impecable que originaba por sí solo una imponentee admiración. Nervioso, dibuje en el aire unos círculos con el humo de mi cigarro y tomé mi primer trago de whisky para atenuar con su aroma el olor a perfume barato que venia desde la mesa contigua.
Apareció Duke con un traje gris claro, puso sus manos sobre el piano y se tuvo la sensación de que el tiempo se detenía en una atmósfera emocional que impresionaba. Con un simple gesto coordinó a los músicos de la banda. Sonó "Mood Indigo" y mi corazón se ralentizó, me sentía viajando en una nube, sensación que solo los que aman el jazz pueden comprender.
Ramón Alfil 

07 enero 2026

¡Feliz 7 de enero!

Celebro muy pocas fechas al año porque huyo de los tópicos impuestos. Festejo el día que yo quiero y soy feliz cuando me place o cuando hay motivo de serlo, no cuando lo imponga el calendario social.
Hoy es 7 de enero, se acabó el suplicio de la Navidad, una época que sirve para muchos de cómodo refugio para el fingimiento, un recoveco del año en el que se nos vende felicidad sin ton ni son, a diestro y siniestro…
Reconozco que soy un fallo del sistema y admito que me comparen con una vaca a cuadros o con un perro azul pero, entre otros, también esperaban el 7 de enero los que sufren un duelo reciente, los ancianos que viven solos, los que abren la nevera y solo ven dos yogures de marca blanca y medio limón enmohecido, los que viven en la calle, los que luchan contra un cáncer, los que viven a oscuras porque les han cortado la luz, los que sufren poca salud mental… A ellos, como a mí, también les han martilleado con el mensaje de ser felices.
Dichoso 7 de enero porque vienes a romper en añicos el estereotipo de la Navidad. Empieza el año ordinario, el de verdad.
Ramón Alfil 

Imagen: Mohamed Hassan | Pixabay | Libre de derechos

03 enero 2026

Marchitará la rosa el viento helado...

Cuando uno entra por edad en lo mejor de lo peor y repasa esas fotos antiguas guardadas en aquellos álbumes de hojas con fundas plastificadas y en cajas de zapatos le sobreviene, necesariamente, una hemorragia de melancolía. Ve en él mismo y en los suyos, así como en amigos y conocidos que aquella juventud y belleza ha sido desgastada por el tiempo.
La decadencia es inevitable con el paso de los años, es una realidad sobre la condición humana. ¿El antídoto? El conformismo y la resignación.
Esta reflexión me llega después de leer el Soneto XXIII de Garcilaso de la Vega (1491-1503), un precioso poema con una estructura perfecta al que, a pesar de tener una característica ideología renacentista, podría haber puesto música Joaquín Sabina, ya que hay mensajes universales que no cambian con el paso de los siglos.
Ramón Alfil 

SONETO XXIII

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena; 

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.


Foto: Serenity Art | Pixabay | Libre de derechos 

26 diciembre 2025

Meteoritos viajeros ¿Qué son esas rocas espaciales?

Estas rocas que viajan por el espacio, fragmentos desprendidos de asteroides, cometas o incluso de planetas, han impactado en la Tierra desde los orígenes mismos de nuestro planeta. Cada vez que uno de ellos cruza la atmósfera y logra sobrevivir al abrasador viaje hasta la superficie, nos entrega un pedazo de historia que ha permanecido inmutable durante miles de millones de años. Su estudio abre una ventana única hacia los orígenes del Sistema Solar, hacia la composición de mundos lejanos y, quizá, hacia el propio origen de la vida.

Para comprender qué es un meteorito hay que retroceder en el tiempo hasta los primeros momentos del Sistema Solar, hace unos 4.600 millones de años. En aquella época, una nube de gas y polvo colapsó bajo la acción de la gravedad, dando lugar a la formación del Sol en su centro y de un disco protoplanetario alrededor. En este disco, las partículas de polvo chocaban, se fusionaban y, poco a poco, formaban objetos cada vez mayores: planetesimales, asteroides y embriones planetarios. Los meteoritos son fragmentos de esos cuerpos, conservados casi intactos desde aquella era primigenia.

Muchos de ellos vagan durante millones de años en órbitas alrededor del Sol, perturbados por la gravedad de los planetas gigantes o por colisiones entre asteroides. En ocasiones, una colisión expulsa fragmentos que quedan atrapados en trayectorias que cruzan la órbita terrestre. Si la casualidad hace que uno de estos fragmentos se encuentre con nuestro planeta, se precipitará hacia la atmósfera a velocidades que oscilan entre 11 y 72 kilómetros por segundo. El aire se comprime, la fricción genera calor y el objeto brilla como una estrella fugaz. La mayoría se desintegra, pero algunos sobreviven y llegan a la superficie: son los meteoritos.

20 diciembre 2025

O te subes al carro o tendrás que empujarlo...

Gloria Fuertes es encasillada, en muchas ocasiones, en el ámbito de la literatura infantil y juvenil y considero que no es precisa tal consideración. Una buena parte de su obra tiene un sedimento tan denso que la convierte en una poetisa integral y consumada.
Sus poemas sobre la vida misma, sin grises, en la que todo es blanco o negro, están muy lejos de la faceta infantil, solo un lector adulto puede extraer el verdadero significado que Gloria Fuertes ha querido expresar.
Su estilo, tan coloquial como el que habla la gente de a pie y no las élites, "de andar por casa" (como decía ella), era directo, muchas veces ácido, duro y cruel en algunas poesías que te dan una sacudida para bajarte a la vida real.
Ramón Alfil 

Me dijeron:
O te subes al carro o tendrás que empujarlo.
Ni me subí ni lo empujé.
Me senté en la cuneta
y alrededor de mí, a su debido tiempo,
brotaron las amapolas.


REFERENCIAS

15 diciembre 2025

El poder no te cambia, sólo muestra quién eres

Lord Acton
La reflexión sobre el poder como fuerza de desinhibición, más que corruptora, tiene sus cimientos en la filosofía clásica. La interrogación sobre la naturaleza de la justicia, a menudo instrumentalizada por sus beneficios externos, encuentra en el ejercicio del dominio una prueba de fuego para la verdad del carácter. Platón, en su diálogo fundamental “La República”, no lega el ineludible mito del anillo de Giges, precisamente para dirimir esta aporía. El argumento es tan sencillo como demoledor: la invisibilidad que confiere el anillo no inocula un vicio nuevo, sino que suprime la única contención que mantenía a raya una voluntad ya inclinada hacia el exceso. El poder, en esta lectura, no es un factor de cambio, sino el disolvente de los frenos sociales que ocultan una verdad moral latente.

Tal como se examina en el Libro II, el propósito de la fábula es interrogar la relación intrínseca entre el poder y la moralidad, demostrando que la posibilidad de obrar sin ser descubierto sirve de prueba, no de transformación. Aquello que emerge ante la ausencia de visibilidad social no es una nueva disposición moral, sino la manifestación irrefrenable de una “inclinación” que las leyes y el escrutinio público mantenían contenida (Platón, La República, libro II, ed. 2010, pp. 48–54). El poder, en este sentido prístino, no engendra un nuevo carácter, sino que despliega la verdad ontológica del sujeto.

Por su parte, Aristóteles, en una clave complementaria, ofrece una exégesis que enlaza el poder con la ética del hábito. Para el estagirita, la virtud no es un mero estado interior o un conocimiento teórico, sino una disposición estabilizada que se confirma y se verifica en la práctica libre y reiterada. Como afirma en su “Ética a Nicómaco”, “la virtud moral es un hábito electivo que consiste en un término medio relativo a nosotros, determinado por la razón y por aquello que decidiría el hombre prudente” (Aristóteles, Ética a Nicómaco, libro II, ed. 2009, p. 35). Desde esta perspectiva, el poder deviene en el escenario que posibilita la expresión sin el obstáculo de las disposiciones ya asentadas: si el ejercicio del dominio propicia la justicia y la templanza, es la virtud cultivada la que se manifiesta. Si, por el contrario, exacerba la crueldad, es la latencia del vicio la que se actualiza. El poder sólo proporciona la amplitud de la acción, y en estos casos de mediocres, el juicio y el hábito ya estaban fraguados de antemano.

10 diciembre 2025

Sabina hizo llorar a Krahe y Serrat

En el recién caducado año 2025 se han quitado la coleta dos puristas: Joaquín Sabina y Morante de la Puebla, cada uno en su ámbito artístico. Y digo "se han quitado" y no "se han cortado" porque deseo volver a ver al torero en los ruedos y al poeta cantautor, al menos, grabando un nuevo disco.

Madrid, su habitat natural; el Atleti, su manera de sufrir; el desamor; la bohemia; la nostalgia o alguna pincelada taurina, entre otras, han sido materias presentes en sus canciones. De esta última, cabe destacar la que para el inconformista músico es su mejor canción, "De Purísima y Oro".

Joaquín Sabina destaca este tema sobre cientos que compuso o cantó porque su carga emotiva hizo llorar, sentimiento que rara vez expresaron en público, a dos grandes letristas y amigos: Javier Krahe y Joan Manuel Serrat.

"De Purísima y Oro" conlleva belleza, melancolía y la amargura de una sociedad que vivía una época de posguerra plagada de dificultades, hambre y restricciones. Entre sus fragmentos saca a relucir a una figura simbólica de los 40, Manolete, más que como torero, como icono de las secuelas de una guerra "incivil".

Niño, sube a la suite dos anisettes
Que hoy, vamos a perder los alamares
De purísima y oro, Manolete
Cuadra al toro, en la plaza de Linares
Ramón Alfil 






10 noviembre 2025

Encelado, una de las pequeñas lunas de Saturno: el mundo helado donde podríamos encontrar vida


En los últimos meses el nombre de
Encelado, una de las pequeñas lunas de Saturno, ha vuelto a tener cierta relevancia en las noticias astronómicas. Este mundo blanco y brillante, cubierto por una gruesa capa de hielo, esconde bajo su superficie un océano enorme de agua líquida. Y no cualquier agua, sino una que parece contener los ingredientes necesarios para la vida.
Los nuevos análisis de los datos que la sonda Cassini envió antes de finalizar su misión en 2017 han revelado algo muy curioso. Entre las diminutas partículas de hielo y vapor que surgen de los géiseres del polo sur de Encelado se han identificado moléculas orgánicas complejas. Ésteres, éteres y compuestos que podrían tener relación con la química previa a la vida. Además, en esos chorros también se ha detectado fósforo, un elemento esencial para los organismos vivos tal como los conocemos en la Tierra.
Cada vez resulta más difícil mirar a Encelado y no imaginar que, bajo su superficie, en las profundidades oscuras de su océano salado, podría estar ocurriendo algo… Un lugar donde el calor interior del núcleo rocoso calienta el agua, donde las reacciones químicas podrían alimentar formas de vida microscópicas.
Todo esto ha reavivado el interés científico por enviar una nueva misión a este pequeño mundo. En el Jet Propulsion Laboratory de la NASA se está estudiando un ambicioso concepto llamado Orbilander. La idea es sencilla y a la vez monumental: una nave que primero orbite Encelado, atraviese sus chorros de hielo y después descienda suavemente sobre su superficie para analizar de cerca los materiales recién expulsados desde el océano interior.
Si esta misión sigue adelante, el lanzamiento podría producirse hacia finales de la década de 2030, posiblemente en torno a 2038. El viaje sería largo, alrededor de diez o once años hasta alcanzar Saturno y después Encelado. Una travesía de paciencia y precisión por las frías regiones exteriores del sistema solar. Los instrumentos científicos de la nave serían capaces de estudiar directamente los compuestos orgánicos, las sales, los minerales y, quién sabe, tal vez hasta rastros biológicos.

09 octubre 2025

¡Qué hipnóticos son los cohetes!

La ilusión de ver los primeros camiones, el olor de las patatas fritas, las manzanas de caramelo, el algodón de azúcar… Los 40 ya empiezan a saludarme, cada vez desde más cerca… Pero el niño que iba a ver cómo montaban la feria y se fijaba en el más mínimo detalle sigue en un rincón de una vida adulta y ajetreada, y sale en esta época para compartirlo, ahora sí, con la más pequeña de casa.
¿El objetivo? Que cuando tenga su propia vida —quizá lejos de casa, quizá ya sin su padre— recuerde con cariño esta época y la lleve, como yo, a su infancia.
Os dejo algunas capturas del pistoletazo de salida de las fiestas… ¡Qué hipnóticos son los cohetes!

¡Qué hipnóticos son los cohetes! / Foto: David Talens
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Cadena de lecturas y espacios

05 octubre 2025

Que yo no tengo la culpa

Y ahí estaba sentado en el despacho del Jefe de Producción del programa de televisión en el que trabajaba de regidor.
Sabía que se avecinaba bronca y tenía clara la razón, pero no adivinaba el tono en que discurriría la misma, porque él era la víctima. Una agresión de una conocida estrella mediática y protagonista del show que estaban grabando había acabado en esa agria fuente de la mala vibración que había en el plató.
Mientras esperaba a sus jefes, se le venían a la cabeza imágenes de los tiempos en los que trabajaba reponiendo estanterías en un supermercado. Recordaba lo feliz que era con sus compañeras. Ramón no era muy guapo, pero tenía un “nosequé” que enamoraba. Todas las chicas de la redacción del programa estaban loquitas por él. Y ese fue su calvario. Los celos de la gran figura televisiva se hicieron presentes hasta el punto de que aprovechaba cualquier ocasión para humillar al chico en público.
Él, listo como era, intentaba evitarlo en todos los momentos que podía. Eso enfervorizó más a la energúmena estrella y todo terminó, como muchos preveían, con el lanzamiento de un objeto contundente y la posterior retahíla de gritos y desmanes que el joven trató de eludir saliendo del plató.
Y, ahora, ahí estaba esperando en el despacho. Que le pidieran perdón, lo veía utópico. Entonces, ¿qué? Llegó el equipo de dirección, todos juntos, y se sentaron frente a él.

01 octubre 2025

¿Qué sentido tiene elogiar a los imbéciles?

“El sistema necesita a los tontos más que a los críticos”
Pino Aprile

La reflexión sobre el declive de la inteligencia en la sociedad contemporánea no es un tema novedoso, pero adquiere una urgencia particular cuando se analiza desde la perspectiva de sus causas más fundamentales. Antes de adentrarnos en las provocadoras tesis de Pino Aprile, resulta pertinente trazar un marco conceptual a partir de un análisis que aborda este problema desde dos ángulos interrelacionados: la crianza y la convivencia social. Como he planteado en mis artículos titulados “Ame a sus hijos, no críe imbéciles” y “¿Y si dejamos de ser tolerantes con los imbéciles?, la estupidización es un fenómeno que se gesta tanto en el ámbito íntimo de la familia como en la esfera pública.

En primer lugar, la crianza que prioriza la comodidad y el hedonismo por encima del esfuerzo y la resiliencia mental produce, de manera inadvertida, individuos con un pensamiento atrofiado. A su vez, esta complacencia individual que se ve reforzada por una tolerancia social que, al confundir la cortesía con la indiferencia hacia la mediocridad, legitima la imbecilidad y la convierte en un valor funcional. Los precitados artículos sirven, por lo tanto, como un punto de partida para comprender cómo la imbecilidad ha pasado de ser un defecto a una cualidad premiada, allanando el camino para el análisis particular de la obra de Aprile y otros tantos que vienen advirtiendo, hace siglos, que en materia de inteligencia, estamos yendo hacia atrás.

La inteligencia, esa chispa sagrada que permitió al Homo Sapiens ascender en la escala evolutiva y a dominar casi por completo su entorno, parece hoy, paradójicamente, una carga innecesaria para el intrincado engranaje de la sociedad postmoderna. Hoy los quiero invitar a leer una provocadora tesis de Pino Aprile en su obra titulada Elogio del imbécil nos confronta con una incómoda verdad: la estupidez, lejos de ser un defecto vergonzoso, se ha convertido en una ventaja adaptativa, una cualidad premiada y replicada en la jerarquía social. Esta inversión perversa de los valores no es accidental, sino que forma parte del resultado de un proceso de domesticación intelectual, una suerte de “eutanasia de la razón” consentida.

24 septiembre 2025

Las sirenas

No se rían que tengo un problema serio. Les pongo en antecedentes. Me gusta mucho el cine y veo películas sin parar. Y sé que les va a resultar extraño que les cuente que, cada vez que sale una secuencia con un vehículo con la sirena a toda marcha pitando por las calles, me motivo. Sí, sí, de esa motivación que ustedes piensan y que no me atrevo a escribir.
Y claro, a mí que me gusta disfrutar la vida, siempre elijo películas de acción para ver muchas persecuciones. Qué bien me lo pasaba. Desahogaba mis instintos más profundos y sexuales y era feliz, pero cada vez me motivaba menos. Llegó un día, que bajé a la panadería, que había una ambulancia en la puerta con la sirena encendida. Al ver que la conductora era mujer, me subieron mis pulsaciones y otras cosas más visiblemente evidentes. Y, sin pensarlo, me tiré al suelo fingiendo un infarto. ¿Se imaginan el rato que pasé montado en una camilla con esa diosa tomándome la frecuencia cardiaca? Ese momento fue impagable.
Y lo que habría parecido un momento de placer se convirtió en un grave problema. Ahora, cada vez que veo una chica conduciendo una ambulancia, me tiro al suelo delante de ella fingiendo lesiones. Son mejores que las enfermedades porque si creen que hay fractura, te montan y te llevan al hospital con las sirenas al viento. Tres veces llevo ya esta semana y ya me empiezan a conocer. La última, ni se paró. Ahora estoy empezando a fingir delitos delante de los coches patrullas de la policía. Eso sí, cuando la agente es una mujer. Y claro, como se me vaya la mano, algún día acabo encerrado.
Por cierto, ¿alguna de ustedes tiene un coche con sirena de esas que se sacan y se ponen en el techo? Les aseguro que no se van a aburrir conmigo.
[FINAL... piru, piru, piruuuuuu]
Luis Alberto Serrano

* Luis Alberto Serrano es colaborador de El Ateneo de los Amigos de Larra. Su espacio aquí.
* Luis Alberto Serrano (@luisalserrano ) es autor del blog "Desde mi propia luna"

19 septiembre 2025

Tiempo de arroz

Las nubes de tormenta amenazan a veces la cosecha… 
Ya ha comenzado la siega y muy pronto veremos de nuevo los campos llenos de agua por "la Perellonà".

Tiempo de arroz / Foto: David Talens
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16 septiembre 2025

Pérez-Reverte: "El Rey, la Guardia Civil y Leo Harlem es lo único en España que todavía tiene cierta seriedad"

El programa "Más de uno", en Onda Cero, contó ayer con la presencia de Arturo Pérez-Reverte, entrevistado por Carlos Alsina, con motivo de la presentación del libro "Misión en París", última entrega de la saga de uno de sus personajes míticos: Alatriste.
La charla deja un regusto agradable por el buen oficio de estos dos profesionales sobradamente preparados e instruidos, cada uno en su parcela.
La conversación no solo camina por la franja literaria, se valora el ya extinguido radioteatro, con la recreación de unos párrafos del libro; se rememoran otras épocas, en especial de su infancia; se habla de la muerte sin dramatismo; reconoce su cambio de forma de escribir en el transcurso de los años adaptándose al tiempo en el que vive y, como no, se tocan aspectos de la actualidad política con ese característico humor ácido del novelista.
Ramón Alfil 

Citas de Arturo Pérez-Reverte

Hubo una época en la que los guardias eran honrados, los políticos decentes, los curas santos, los amigos eran leales hasta la muerte y las mujeres eran perfectas.

Todo escritor deja una novela sin escribir.

Una cosa aprendí en la vida. Todo tiene una mina que pisar, una esquina, un callejón... Todo tiene un final.

Tenemos fecha de caducidad como los yogures.

La fría curiosidad es lo que caracteriza los últimos tiempos de mi vida.

Cuando escribes mucho tiempo te vas transformando.

El Rey, la Guardia Civil y Leo Harlem es lo único en España que todavía tiene cierta seriedad.

13 septiembre 2025

Septiembre, el origen de un ciclo

Muchos este fin de semana estarán viajando, como probablemente los pasajeros de este avión… Vuelven. Vuelven a la rutina, al día a día, a casa. Un buen amigo suele felicitar el año nuevo en septiembre, y estoy completamente de acuerdo. Para mí, septiembre es el origen de un ciclo que vuelve a cerrarse con la llegada del verano siguiente.

Septiembre, el origen de un ciclo / Foto: David Talens
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Cadena de lecturas y espacios

10 septiembre 2025

Entrevista a Marisol García Abraham, directora del Temudas Festival


Y llega el final del verano, pero antes de acabar no podemos quedarnos sin la cita de uno de los eventos estrella de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria: el TEMUDASFEST (Festival de Teatro, Música y Danza de Las Palmas de Gran Canaria). Soy asiduo de los espectáculos que nos traen, porque siempre encuentras disrupciones creativas que nos sacan de la rutina cultural. De verdad que, para mí, es una bocanada de aire fresco.
Este año, además, casi paralelamente, se celebrarán las Jornadas Internacionales “A cielo abierto” en las que se debatirá y aprenderemos cómo llevar la gestión de eventos a la acción final.

Marisol García Abraham es una incansable de la cultura. Hablar con ella es pararse a escuchar y aprender. Tantos años como directora del TEMUDAS la han llenado de experiencias y conocimientos. Saludos, Marisol. Ya son años, ¿no?
Buenos días, Luis. Llevo desde que se creó el Festival, que inicialmente nació en otoño, de 1.996 en el Teatro Pérez Galdós, en sintonía con la vocación que la ciudad ha mantenido históricamente con las artes escénicas desde mediados del siglo XIX. “Recuperar la tradición teatral, consolidar una programación estable y colocar la oferta de teatro, música y danza a la altura de otras actividades que se desarrollan en la ciudad” fue el objetivo principal del festival. A lo largo de los años ha habido muchos cambios, pero fue en el 2001 con el cierre del Teatro Pérez Galdós cuando el Festival da un giro y se traslada a los meses de verano y opta por ir a un escenario al aire libre en el Parque de Santa Catalina, cubriendo el vacío que la oferta cultural vivía en los meses veraniegos. Así que, ya, este año, vamos por la 29 edición; por tanto, no deja de ser “un hijo” que he visto nacer, crecer y madurar a lo largo de los años… jeje.

07 septiembre 2025

La infame clase política que nos está rigiendo y que nos ha regido es una cruz que cuesta mucho llevar

"Pedro Sánchez fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid con un programa que incluía medidas contra la prostitución, mientras su mujer, Begoña Gómez, gestionaba locales en los que se ejercía"
según ha informado hoy El Español.
El circo político en nuestro país es un manantial de indignación, raro es el día en el que los ciudadanos no se irritan, es una consecución de escándalos y de indecencias de todo tipo.
Aún es reciente un artículo que escribí en el que manifestaba que "ESTAMOS HARTOS" porque la falta de honestidad está aferrada en el panorama político español.
Como decía, los casos Ábalos, Koldo, Santos Cerdán, Begoña Gómez, David Sánchez, Cristóbal Montoro y resurgen por proximidad los ERE de Andalucia, Bárcenas y M.Rajoy... demuestran la falta de honradez de los que gestionan nuestros intereses. Estos lances críticos son los que están de moda, pero si "echamos la cinta atrás", comprobaremos que la corrupción en España ha sido y es el pan nuestro de cada día.
La infame clase política que nos está rigiendo y que nos ha regido, izquierdas y derechas, es una cruz que nos cuesta mucho llevar. 
Ramón Alfil
Fotografía: Wikimedia Commons | Libre de derechos
Creador: Carlos Delgado

06 septiembre 2025

El Galmesano y un compañero de barra salmantino


El paseo del atardecer tuvo como destino final “mi” taberna gallega, todo un altar de la gastronomía galaica. Suele ser el remate de mis caminatas junto al mar, bien para saludar a Eladio e Inés, sus propietarios, bien para cenar una tabla de quesos gallegos con un par de anchoas del Cantábrico.
Eladio me comentaba que el Galmesano había conseguido una medalla de oro en la categoría de mejor queso de vaca curado. Intervino en la conversación un cliente que se encontraba cerca de nosotros, en la misma barra. Era salmantino, como averigüe después, de complexión robusta y con una voz grave que resonaba con la cadencia perfecta del castellano bien hablado, tan característico de algunos lugares de Castilla y León. Vestía una camisa informal y pantalones cortos, un atuendo adecuado para la estación veraniega que se despedía con sus últimos coletazos de calor.
Mi conexión fugaz salmantina puntualizó algo con lo que yo coincidía.
—Es difícil creer que el queso Galmesano sea de leche de vaca, su sabor y textura quebradiza me recuerdan a un buen queso de oveja curado.
Este comentario abrió la puerta a un apasionado debate sobre la diversidad quesera de España. Hablamos de la intensidad de los quesos azules, de la sutileza del Queso de Tetilla, de la robustez del Idiazabal y mencionamos la omnipresencia del Manchego como un clásico insustituible. Lamentamos también la poca atención que a menudo se presta a algunos quesos como al Mahón, un queso menorquín con una personalidad única; o al queso de Tronchón, con ese sabor intenso de los productos del interior de Teruel. Cada queso era un universo de matices, un reflejo de su tierra y tradición. Para acabar de honrar al queso, mi compañero de barra sentenció con una máxima del refranero español: “en una buena comida, el queso es el mejor complemento y en una mala comida el mejor suplemento”.
Fue un encuentro fugaz, una de esas conexiones inesperadas que enriquecen la rutina. Me pregunto si volveré a cruzarme con este salmantino en la barra de “mi” taberna gallega. Si el destino lo permite, sin duda, compartiremos una buena tabla de quesos, con una ración especial y generosa del fascinante Galmesano.
Ramón Alfil

Fotografía: tabla de quesos gallegos. Taberna Gallega, Oropesa del Mar (Castellón)

Conexiones fugaces
Mis lectores ya conocen que considero una conexión fugaz a aquella persona o ser vivo con la que comparto tan solo unos minutos o unas horas de mi existencia y que quizá no vuelva a ver, o sí…
Con ellos se produce una química instantánea y una misma longitud de onda que conducen a una sensación de familiaridad.
Suelen producirse si estamos emocionalmente disponibles en busca de algo nuevo, son parte de la cotidianidad humana que algunos dejan pasar de largo y otros recuerdan o, como es mi caso, escriben para que perduren.