Los investigadores Pablo Toribio y Cristina Tur
son los autores de ‘El latín en Europa’
El latín es una lengua a la vez familiar y extraña para las personas nacidas en Europa. Desde Cádiz hasta Tallin, se pueden encontrar inscripciones en lengua latina en iglesias, universidades o en otros muchos lugares públicos. Para quienes hablamos lenguas romances, la forma de sus palabras nos resulta cercana, pero desconocemos su significado a no ser que lo hayamos estudiado con el mismo ahínco que cualquier otra lengua extranjera. Pablo Toribio, investigador del CSIC, y Cristina Tur, profesora en la Universidad de Salamanca, explican el origen de esta particular relación de los europeos con el latín e invitan a conocer su historia y relevancia cultural en el nuevo libro de la colección ¿Qué sabemos de? (CSIC-Catarata).
El latín en Europa habla de una lengua de origen indoeuropeo que, gracias al Imperio romano y a su expansión territorial, tuvo una amplísima presencia e influencia. “Dentro del entramado plurilingüe que siempre ha caracterizado a Europa, el latín se ha distinguido por su prolongada presencia como lengua de prestigio y lengua del altar, estrechamente asociada a la religión cristiana; también como lengua de la cátedra universitaria para la transmisión y generación de conocimientos y para la comunicación internacional”, apuntan los autores.
En poco más de cien páginas, los expertos ofrecen un recorrido de más de dos mil años por la producción latina durante la Antigüedad, la Edad Media y la Edad Moderna. También se hacen eco de la simbología del latín en el imaginario colectivo contemporáneo y señalan los horizontes de investigación que se abren ante el inmenso patrimonio de textos escritos en lengua latina, la mayoría pendientes de ordenar, documentar y traducir. En palabras de los filólogos, “lo más destacable del prolongado uso del latín en Europa es el establecimiento de un espacio común para la discusión intelectual en regiones muy amplias del continente, que propició el desarrollo, al menos parcialmente, de una identidad compartida”.


